ERROR! Es más, el hecho de que no se puedan abrir es razón suficiente para no conseguir la certificación Passivhaus de un edificio. Evidentemente, esta afirmación tampoco significa que todas las ventanas tengan que abrirse. Recapitulemos.

En Passivhaus si se pueden abrir las ventanas

Cuando se habla de Passivhaus es frecuente oír que no se pueden abrir las ventanas. Y claro, a los clientes esto no les gusta demasiado. En realidad, los profesionales del sector y conocedores del estándar Passivhaus debemos hablar con propiedad y decir: “cuando la temperatura exterior no es agradable (por frío o por calor) no se deben abrir las ventanas”. Si abrimos las ventanas en invierno tiramos energía, porque enfriamos el edificio. Si tenemos las ventanas abiertas cuando fuera estamos a 30ºC, nuestro edificio se calentará. Y entonces, o bien derrocharemos energía poniendo en marcha la climatización antes de tiempo, o bien tendremos un sobrecalentamiento que podríamos evitar.

Y, ¿qué pasa, por ejemplo, en primavera? Pues que, si vives en una ciudad, te dará igual y seguirás con las ventanas cerradas porque tu vivienda está magníficamente ventilada y tu aire interior muy limpio y, simplemente, no necesitas abrir las ventanas.

Ahora bien, si vives en una vivienda con jardín o con una estupenda terraza, si tienes niños pequeños… probablemente te dejes esa puerta de salida o balconera abierta o, simplemente, te apetezca tenerla abierta; “es más cómodo y la temperatura exterior es agradable” … Pues… ¡Estupendo, disfruta de la vida! Si tu vivienda es una verdadera Passivhaus, lo único que ocurre es que tu sistema de Ventilación Mecánica Controlada con recuperador de calor de alto rendimiento estará moviendo una cantidad de aire innecesaria, pero como es una Passivhaus y tu máquina de ventilación estará certificada por el PHI, su consumo eléctrico es ridículo.

viviendas de consumo casi nulo

Ahorro energético con certificación Passivhaus

Así que no te agobies. Puedes minimizar este consumo poniendo tu ventilación en la posición “ausencia” para que el resto de estancias sigan ventilándose (esto es lo ideal), pero si decides no hacerlo, sé consciente de que, en 8 horas de apertura de ventanas, estarás derrochando menos de un tercio de un kWh. Energéticamente hablando, es muy poco; y, además, la primavera no es eterna. Económicamente hablando, unos 5 o 6 céntimos de euro. Prívate de una caña en el bar, y tienes para muchas tardes de despreocupación.

Entonces, ¿qué decir a nuestros clientes? “Sí, por supuesto. Puedes abrir las ventanas siempre que quieras. Puede incluso que un día lo necesites, porque la has liado en la cocina. No pasa nada. En verano, presta un poco de atención, porque si te acostumbras a abrir en primavera puede que antes de que te des cuenta tu casa comience a calentarse y es una pena. En invierno, seguro que no lo vas a hacer. Sencillamente porque no lo vas a necesitar. Vas a vivir en una casa Passivhaus. ¡Relájate y disfruta!”. 

Fuente: Plataforma de Edificación Passivhaus, www.plataforma-pep.org

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