La fontanería: algo a lo que prestar atención en la reforma de una vivienda

Muchos clientes son reticentes a incluir reformas de fontanería en el plan de obra de su vivienda por considerar que supone un gasto innecesario. Asimismo, se da el siguiente problema: lo habitual es retrasar la renovación de las tuberías hasta que generan una avería, lo que causa daños, incluso, en otras viviendas de la comunidad. Acometer la renovación de las instalaciones aprovechando las reformas de viviendas supone una inversión que puede evitar grandes destrozos.

El plomo, dañino para la salud

Durante décadas, lo habitual era la instalación de sistemas de fontanería de plomo, incluso, en las acometidas públicas. El plomo es un metal tóxico y muy dañino para la salud humana, ya que provoca problemas intestinales e, incluso, del sistema nervioso. Dadas las evidencias, el plomo se sustituyó por otros materiales en la década de los 80. Especialmente, por el cobre, que tiene una gran resistencia a la corrosión y permanece inalterable a las altas temperaturas. Poco después, se hizo habitual el uso de tuberías de PVC o derivados, más económicas y tan duraderas como el hierro, cobre y acero galvanizado.

A pesar de todo, numerosas viviendas antiguas cuentan con sistemas de fontanería de cobre. En 2003, el Gobierno aprobó el Real Decreto que regula el agua para consumo humano. Esta normativa prohíbe de forma explícita el uso de tuberías de plomo en los sistemas de distribución públicos o privados, por lo que la sustitución de las viejas instalaciones es un imperativo legal, si afrontamos una reforma en la vivienda.

La electrólisis y corrosión, problemas habituales en las instalaciones antiguas

La electrólisis es un proceso químico que se produce cuando se combinan hierro y cobre en una misma instalación, un problema que puede surgir si se sustituye un tramo de tubería por una avería localizada. Al sumar ambos materiales, se genera un par galvánico, de manera que el cobre actúa como ánodo y se forma un tapón de óxido en la unión de ambos, lo que deteriora el material.

Por otro lado, las tuberías con más de quince años de uso suelen sufrir corrosión. Si no se acometen las reformas de fontanería necesarias, los grifos acusarán una falta de presión y poco caudal y, en última instancia, comenzará a salir agua sucia antes de provocar una fuga o rotura en la instalación. El problema se multiplica en los desagües del fregadero y lavabos donde los restos de comida y jabón pueden, además, ocasionar un atasco que provoque malos olores.

LM INGECON: reformas de viviendas llave en mano con garantía de satisfacción

No hay dos familias iguales. Por eso, además del deterioro que se haya podido sufrir, a veces, es necesario afrontar la reforma de la vivienda para adaptarla a las necesidades de cada uno o incluso hacerla más atractiva ante posibles compradores. LM INGECON cuenta con los mejores ingenieros y arquitectos especializados. Profesionales que afrontan cada proyecto como un nuevo reto para dar respuesta a las necesidades del cliente. Todo ello con especial preocupación por la eficiencia energética. Incluso, si la vivienda no tiene muchos metros, los expertos de LM INGECON saben cómo modificar la distribución para optimizar el espacio.

Además, LM INGECON se encarga de tramitar los permisos municipales necesarios para comenzar las obras. Tanto si se está pensando cambiar la fontanería del hogar como si se va a hacer una gran reforma y se desconoce si las tuberías de casa están en buen estado, en LM INGECON proporcionan asesoramiento, profesionalidad, seguridad y tranquilidad. Somos expertos en reformas de viviendas integrales llave en mano y damos respuesta a cualquier situación que nos planteen, con todas las garantías.

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