Tener que arreglar humedades es una de las patologías estructurales más habituales de nuestros hogares. Degeneran progresivamente los elementos constructivos y, de no atajarse a tiempo, favorecen la proliferación ambiental de ácaros y hongos, perjudiciales para nuestra salud. Pero ¿cómo podemos prevenirlas y solventarlas para siempre? A continuación, lo averiguamos.

Tipos de humedad y sus causas

Muchas veces, la presencia de manchas es difícil de localizar y diagnosticar. De hecho, se estima que el 60 % del éxito de cualquier tratamiento antihumedad radica en la detección precoz del origen, lo que descarta la existencia de otros posibles puntos problemáticos que, en un futuro, pudieran generar nuevos episodios de humedad.

La humedad es un proceso degenerativo que ataca a:

– Las paredes (sobre todo, las de obra cerámica, al carbonatar el hormigón y debilitar vigas y muros).

– Las estructuras metálicas, como consecuencia de la corrosión, lo que destruye jácenas o armaduras.

– Las instalaciones eléctricas, con el consiguiente riesgo de cortocircuitos y averías.

– La salud de los habitantes de la vivienda (especialmente, de los asmáticos o enfermos por patologías respiratorias).

Realizar un mantenimiento preventivo y recurrir a la asistencia profesional especializada evitarán que tengamos que hacer frente a reformas más complejas y costosas para atajar las molestas humedades.

Los desencadenantes principales de las humedades en la vivienda son:

– La climatología, las lluvias, la humedad ambiental, el frío… que, a su vez, se ven agravados por la localización geográfica del edificio.

– La calidad del aislamiento térmico de los componentes de cubierta y cámara.

– El mantenimiento y estado de las instalaciones. El deficiente aislamiento de la instalación del baño o de las ventanas suele ser un error común que pasamos por alto. Está detrás de numerosas averías por las que entra la humedad.

– Los movimientos geológicos que favorecen el cambio de dirección en algunos pequeños acuíferos.

Los materiales constructivos (por lo general, porosos) cuentan con vasos capilares microscópicos por los que accede el agua, lo que facilita la presencia de humedades de condensación, de capilaridad, de filtración o meteóricas.

humedades en techos

Arreglar humedades en paredes o techos

Las manchas de humedad por condensación se manifiestan en las paredes o los techos de escasa exposición solar, que se encuentran por debajo del punto de rocío del aire. Suelen ser circulares y mojan las superficies por el efecto lagrimeo. No pueden detectarse mientras el aire siga absorbiéndolas, por lo que tendremos que esperar a que la superficie de contacto se enfríe e instalar materiales aislantes. Permitir que el aire circule ventilando las estancias o utilizar deshumidificadores mientras acometemos la reforma son medidas colaborativas.

Las humedades causadas por capilaridad son de las más costosas de solventar y pueden presentarse en paredes o suelos. Son usuales en sótanos, garajes o plantas bajas en los que las paredes, en su zona inferior, presentan manchas blancas y ascendentes llamadas eflorescencias salinas.

En los suelos notaremos un oscurecimiento de las juntas como consecuencia del contacto directo del suelo con el terreno. En función de su profusión se emplearán:

– Emulsiones de silicona.
– Trasdosados o cámaras aislantes.
– El saneamiento del área afectada y la posterior aplicación de morteros especiales y pinturas permeables.

Siempre es recomendable que, en el momento de la cimentación de las paredes, se añadan aditivos bituminosos al mortero para prevenir la absorción de la humedad

Las humedades por infiltración lateral son recurrentes en las paredes de plantas bajas semienterradas colindantes con paredes mal aisladas o aquellas en contacto directo con la tierra.

Causas humedades en las paredes de plantas bajas

– Inclemencias del tiempo.
– Disfuncionalidad de las instalaciones adyacentes.
– Eventual alteración geológica del curso de un pequeño acuífero.

Se caracterizan por aparecer en distintas alturas de la pared. Será necesario retirar la tierra que la presiona e instalar sistemas de contención del lodo y drenaje antihumedad.

La humedad meteórica es la producida por la infiltración del agua de lluvia que penetra directamente en la fachada o cubierta por una anómala impermeabilización del edificio.

humedades en paredes

Consejos para un efectivo mantenimiento preventivo

Aunque la climatología, el uso que se le dé a la cubierta, el estado estructural del edificio o el seguimiento de las revisiones anuales contribuyan a asegurar una aceptable impermeabilización de nuestro hogar, incluso, superando los treinta años, es conveniente tener presentes los siguientes consejos:

Consejos para arreglar humedades

– Mantener limpias las terrazas, sin residuos que bloqueen las salidas del agua y los sumideros.

– Realizar una correcta ventilación de la vivienda para evitar que se acumule un exceso de vapor de agua dentro de la misma.

– Conservar y mantener el material flexible de las juntas de dilatación en las terrazas.

– Sellar las bañeras y platos de ducha con siliconas específicas o boradas especiales para tal fin.

– Cuidar y repasar el sellado de las ventanas comprobando que los orificios de salida del agua no están obstruidos.

– Una vez al año, realizar el correspondiente mantenimiento de la instalación de fontanería, limpiando canalones, desagües… Favorecerá que mantengamos alejadas las eflorescencias o condensaciones.

– Dos veces al año, sobre todo, tras temporales o lluvias copiosas, inspeccionar el estado de la fachada.

– Revisar, cada año, las carpinterías del hogar comunicadas con el exterior.

Con estas evaluaciones periódicas será más sencillo contener el avance de las humedades y disfrutar de nuestro hogar en perfectas condiciones.

Por último, le recordamos que desde LM INGECON ofrecemos el servicio de aislamiento de su vivienda, solicite información sin compromiso para arreglar humedades.

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